Gracias a la ciencia, hemos podido tener nuevos sobrinos nietos, porque son niños probetas. Fueron inseminados invitro, y con los sustos y las amenazas, de por medio, al final, han podido llegar y estar entre nosotros.
La nena pesa: 2,200 y se llama Daniela. Y el nene pesa: 2,600 y se llama Cristian.
Os saludamos, desde este rinconcito a todos los amigos de nuestra tia-abuela.
Adios hasta pronto, Leo.